
Si bien, comencé disgustada el semestre por los pocos ramos que tuve directamente relacionados con mi carrera, tengo que reconocer que existieron profesores que no pasaron desapercibidos ante mis desencadenantes cuestionamientos.
Recuerdo un viernes, sentada en tercera fila en la clase de "Administración General de Empresa" nuestro profesor de apellido Rotta que de italiano no tenía nada más que esas 5 letras, ponía en el papel el tema de la legalización de la marihuana, el casamiento homosexual y el raiting que tienen los programas de farándula. El siempre mostrando una postura clara y a mi entender bastante correcta, desató el auto-cuestionamiento con la siguiente pregunta: ¿Por qué si todos estos programas de "farándula" no nos entregan nada, no traen conocimientos, ni educación y menos valores son inamovibles en la televisión nacional?. Sin duda el ancla que les pesa a este tipo de programas son el raiting permanente que han mantenido en el tiempo, según muchos la llamada -prensa rosa- es la "entretención de todas las mañanas". Ya no es novedad ver a viejas ultra-remodeladas, a estos típicos "chiquillos don nadie"salidos de realities, ex estrellas de fúltbol, modelos de cara bonita y de chorlito en su cabeza, actores dados de baja o muchos cantantes que ya no cantan en las portadas de nuestros medios de comunicación.Este tipo de difusión de información bastante popular en Europa y sobre todo en España cada vez se han insertado más en el medio noticiario de nuestro país, puedo asegurar ni ningún medio está ajeno a este básico periodismo.
De acuerdo a lo preguntado en la clase, escuché varias respuestas, unas apuntaban hacia las "nanas y dueñas de casa", según mi compañero eran ellas quienes se entretenían con estos programas debido al horario, y yo me preguntó ¿y los que dan en la tarde y en horario nocturno?. En ese momento recordé una frase que leí de un sociólogo, el hablaba de la televisión como un "medio horizontal", donde contrastaba la vida de los celebres con la vida de los comunes así, decía el, las personas comunes no veían a los celebres como personas extrañas, sino como cercanas. Otras opiniones fueron que la gente es copuchenta y le gusta ver las yayitas de los famosos. De pronto una compañera nombró el verbo "olvidar", cuando dice:
- "Las personas se olvidan de sus problemas viendo los problemas de los demás".
Hoy realmente pude confirmar esa afirmación, luego de la eliminación de Chile en la copa América, tras un sufrido partido frente a Venezuela y tras el silencio rotundo que viví en mi departamento al termino del encuentro pude notar de forma empírica que esa era la afirmación correcta. Luego del termino del partido no sabía como sacar una sonrisa en la cara de mis invitadas, así que decidí tomar el control remoto y cambiar el canal, aunque sabía que no tenía muchas opciones ya que gracias al dinero no tengo tevé-cable, en el "saping" de los no más de 5 canales nacionales, llegué a uno donde se desataron las risas, realmente no entendía nada, dos personajes dentro de un jacuzzi tomando champan, por un lado un hombre que hablaba más en "koa" que chileno y por otro lado una mujer dejándose "seducir" por aquel sujeto. Luego de ese momento pregunté a mis amigas el plan del programa, ellas me contaban que era un reality donde la mujer debía ir eliminando a los hombres de 40 o 20 años, los cuales realizaban diferentes pruebas y así ella se quedaba con uno y así copuchaban de el día anterior y del día que ellos fueron a una cita y el le quería mostrarle el calzoncillo que usaba de cábala para esas ocasiones. Yo ya analizaba la situación desde mi sitio, obviamente no la del reality sino el cambio que habían manifestado sus caras cuando pusé aquel programa y comprobando la hipótesis propuesta, demostrando que los programas de "farándula y de periodismo barato" NO ENTRETIENEN, si no que nos distraen un momento.
Sinceramente no me opongo a la "diversión" que pueden dar algunos programas de la televisión, mi oposición es al contenido de esta, que sin duda hoy deja mucho que desear. Los jóvenes del presente que tragan a diario esta cultura de la basura son capaces de memorizar toda la vida de algún farandulero pero no tienen la capacidad, ni la intriga de saber cuando fue el descubrimiento de América.
Conclusión:
Chile necesita educación pública, digna y de calidad ya que estos medios de comunicación son incapaces de entregarla. Así que chiquillos levántense apaguen el televisor y vallan por algún libro interesante.
Por último, APAGA LA TV Y PRENDE TU MENTE!