lo más curioso del amor, es que sin consentimiento ni cuenta entra en ti. derrepente te ves que ha impregnado tu ropa, tu pelo, tus ojos, tus caricias, tus besos..
los que hasta antes habían funcionado de la misma forma, ahora se vuelven frágiles y egoístas, quebrantándose así si no les das lo que anhelan.
aunque en realidad creo que lo que el amor empapa es la mente.
o al menos eso pienso, ya que mi cabeza no sabe si se encontró o perdió el rumbo al encontrarte, encayándose en tu océano.
incluso a veces creo que dejé de observar las estrellas para que no me guiaran por una vez en mi viaje, sólo para nadar en tus aguas. para no salir de ellas y ver tu mismo cielo. sentir el azote de tormentas si al menos son tuyas. que me sumerjan mil y un temporales si al fin y al cabo mis pulmones se encharcan de ti y que me cieguen todos los reflejos del sol si es necesario porque te permito que me robes hasta el último suspiro si me haces nadar por tus rincones si así lo deseas. fluir por el mundo contigo hasta que te cansases de mí y tu marea tarde o temprano me echase de tu ser. -a merced de tus olas-
pese a llegar a la orilla calada hasta los huesos de ti... pasen minutos, horas, dias, semanas, meses, o años después y todavía sigas conmigo aunque no estés..