domingo, 17 de mayo de 2009

¡es UNION libre!


El amor es un sentimiento indeciso, del cual nunca se sabe lo que deparará a futuro (además, a quién le importa, solo se trata de disfrutar y compartir con la otra persona en ESE momento), por lo que, por más que se esfuercen en decir y hacer lo contrario, no existe compromiso más allá de los sentimientos y las ganas de compartir en cualquier instante, cuanto tiempo se quiera y hasta cuando se quiera.Con respecto al compromiso amoroso de parejas que llegan a ser “marido y mujer” (¿por qué no “marido y marida”?), quisiera hacer un pequeño alcance…
partiré por afinar lo que es y ha sido el matrimonio: el matrimonio es la unión perpetua entre dos personas y que se concierta por diferentes ritos (digamos por la diversidad de culturas y religiones) o formalidades legales. además, cabe decir, que con el matrimonio se forma una micro-sociedad que, al fin y al cabo, es ajena al conflicto que niega su entorno, a pesar de que, a veces, reproduzca lógicas de aquel. ahora, debemos tener claro que la posibilidad de elección del matrimonio es un invento nuevo; antiguamente el matrimonio era pactado sin siquiera preguntarle a los que se iban a casar (incluso antes que nazcan) y es debido a que el fin de dicha acción, sin importar si los vinculantes se amaban o no, era crear alianzas y estructuras económicas, políticas y sociales, como es el caso de las monarquías europeas. teniendo clara la estructura básica del matrimonio, que, como se señala, es la unión de dos personas a través de un proceso que puede ser religioso, civil o jurídico (o los tres), pensaremos…¿eso es todo? ¿es necesario hacer todo ese proceso-ritual eclesiástico y legas, para poder relacionarme y estar con mi pareja? NO! más bien ¿Para qué? Incluso, podemos recalcar la ineficiencia de estos actos, ya que no hacen más que legitimar autoridades que dicen si se pueden asociar o no ambos cónyuges, y es que esto es un simple –e incluso complejo- discurso hegemónico, que debe ser visto como algo cultural, y no como algo natural. entonces, como señala el ruso anarquista Bakunin “con la abolición del matrimonio jurídico, religioso y/o civil, restauramos la vida, la realidad y la moralidad del matrimonio NATURAL de dos personas que se aman”…he ahí la forma: el matrimonio natural o libre unión matrimonial, donde las relaciones pueden ser libremente pactadas, por lo que, obviamente, no podemos permitir que se reglamente que es lo que puedes hacer y dejar de hacer y así, al reconocer la libertad de amor cónyuges, se pueden separar cuando lo deseen, sin la más mínima necesidad de pedir permiso a alguna autoridad o alguien en especial, del mismo modo como para unirse en matrimonio… y es que lo repito ¿para qué pedir permiso a alguna institución, a la iglesia, a Dios, a la patria, a las leyes coercitivas para unirse? la idea esta en rechazar la interferencia de cualquier autoridad en esta unión… más bien, en todas y que quede claro, no se trata de decir “la familia y el matrimonio es un espacio de concepción de amor inmutable”, ya que eso, no es más que otro argumento pueril de retardatarias opciones antidivorcistas de la iglesia católica y sus propagandas de TV amparadas por el Opus Dei.
y es que es… Unión Libre! Sin autoridades, ni dios, ni menos el aplastante poder coercitivo del estado, donde exista, por fin, una unión más estrecha, una unidad más viva, más real y mucho más poderosa emocional, espiritual y sentimentalmente.